10 mitos sobre la crema solar que desmontamos en Dera Skin

10 mitos sobre la crema solar que desmontamos en Dera Skin

La crema solar es uno de esos productos que todo el mundo conoce, pero que no siempre se usa bien. Hay quien solo se la aplica en la playa, quien piensa que con el maquillaje con SPF es suficiente o quien cree que un factor alto protege durante todo el día.

Muchos de estos hábitos nacen de mitos muy extendidos, pero, cuando hablamos de sol, piel y prevención, los pequeños errores repetidos suelen acabar pasando factura.

En Dera Skin queremos ayudarte a cuidar tu piel, por eso hoy desmontamos algunos de los mitos más comunes sobre la crema solar.

Mito 1: “Solo necesito crema solar en verano”

Falso.

La radiación solar no desaparece cuando termina agosto. Aunque en verano solemos estar más expuestos, la piel recibe radiación durante todo el año: al pasear, conducir, sentarnos en una terraza o hacer recados.

Por eso, la protección solar no debería ser solo “cosa de vacaciones”. Lo ideal es integrarla en la rutina diaria, especialmente cuando se trata de zonas más expuestas como el rostro, el cuello, el escote y las manos.

La verdad: la piel necesita protección durante todo el año.

Mito 2: “Si está nublado, no hace falta usar protector solar”

También falso.

Que no veas el sol no significa que tu piel no esté expuesta. Es cierto que las nubes reducen la sensación de calor, pero parte de la radiación ultravioleta sigue llegando a la piel.

Este mito es especialmente común porque asociamos “quemarse” con sentir calor. Sin embargo, la piel puede recibir daño solar incluso en días frescos o nublados.

La verdad: si vas a pasar tiempo al aire libre, aunque esté nublado, aplica protección solar.

Mito 3: “Tengo la piel morena, no necesito crema solar”

Tampoco es correcto.

Las pieles más oscuras tienen más melanina, lo que no significa que sean inmunes al daño solar. También se queman, se manchan, se deshidratan y sufren envejecimiento prematuro por exposición solar, tal como ocurre con otros tipos de pieles más claros.

Además, en las pieles morenas o más pigmentadas, algunas alteraciones pueden ser menos visibles al principio, lo que hace que se detecten más tarde.

Todas las pieles necesitan protección. Lo que puede cambiar es la textura, el acabado o el tipo de producto que mejor se adapta a cada persona.

La verdad: ninguna piel es inmune a los daños que provoca la exposición solar.

Mito 4: “Con una crema SPF 50 tengo protección para todo el día”

Este es uno de los errores más frecuentes.

El factor de protección solar indica el nivel de protección frente a los rayos UVB, pero no significa que la crema dure intacta durante todo el día. El sudor, el agua, el roce con la ropa, tocarse la cara o secarse con una toalla reducen su eficacia al igual que pasa con cremas con menor SPF.

Por eso, la reaplicación es clave. Como norma general, conviene reaplicar la crema solar cada dos horas si hay exposición continuada, y siempre después de nadar, sudar o secarse.

La verdad: un SPF 50 ayuda, pero no dura todo el día.

Mito 5: “Si es resistente al agua, no tengo que reaplicarla”

No exactamente.

“Resistente al agua” no significa “protección permanente”. Significa que el producto mantiene parte de su eficacia durante cierto tiempo cuando hay contacto con el agua o sudor, no que puedas aplicarlo una vez y olvidarte.

Por eso, después de bañarte, sudar mucho o secarte con la toalla, lo prudente es reaplicar.

La verdad: existen protectores solares resistentes al agua y al sudor como el de Dera Skin, pero hay que reaplicarlos cada 2-4 horas como cualquier otro.

Crema solar facial resistente al sudor y al agua

Mito 6: “El maquillaje con SPF es suficiente”

En la mayoría de los casos no.

El maquillaje con SPF puede ser un apoyo interesante, solo que normalmente no se aplica en la cantidad necesaria para alcanzar la protección indicada en el envase. Además, muchas veces no cubre todas las zonas expuestas: orejas, cuello, nacimiento del pelo o escote.

Lo más recomendable es usar una crema solar específica como último paso de la rutina de cuidado facial antes del maquillaje.

La verdad: el maquillaje SPF suma, pero no elimina la necesidad de usar crema solar.

Mito 7: “La crema solar impide la producción de vitamina D”

No del todo.

Es cierto que la vitamina D se produce en parte gracias a la exposición solar, pero eso no implica que debamos tomar el sol sin protección.

El protector solar no bloquea el 100% de la radiación y seguimos recibiendo exposición solar en distintos momentos del día. Y esa exposición es más que suficiente para hacer que el cuerpo sintetice la vitamina D, la “vitamina que da el sol”.

La verdad: la vitamina D es importante, pero no debería ser una excusa para exponer la piel sin protección.

Mito 8: “El sol ayuda a secar granitos, así que me viene bien”

Este mito es muy común, aunque es engañoso.

Algunas personas notan la piel aparentemente más seca o uniforme después de tomar el sol. Sin embargo, esa mejora suele ser temporal: después pueden aparecer más grasa, brotes, irritación o manchas postinflamatorias, especialmente si hay tendencia acneica.

La verdad: si tienes granitos, marcas o manchas, la protección solar debe seguir siendo una parte importante del cuidado diario.

Mito 9: “La crema solar solo sirve para evitar quemaduras”

En absoluto.

Evitar quemaduras solares es importante, pero la protección solar va mucho más allá. Ayuda a prevenir manchas, pérdida de luminosidad, textura irregular, envejecimiento prematuro y daño acumulado.

De hecho, muchas señales que atribuimos al paso del tiempo —manchas, arrugas finas, flacidez o tono apagado— podrían estar relacionadas con la exposición solar mantenida.

La verdad: las quemaduras solares son solo una de las consecuencias de la exposición solar sin protección, hay muchas más que la crema ayuda a prevenir.

Mito 10: “La crema solar no caduca”

Sí caduca.

Con el tiempo, los filtros solares pierden eficacia, especialmente si el producto ha estado expuesto a calor, sol directo o cambios bruscos de temperatura.

Antes de usar una crema solar de temporadas anteriores, revisa la fecha de caducidad para saber cuántos meses se recomienda usar el producto una vez abierto.

La verdad: si el protector ha cambiado de olor, textura o color, posiblemente es que haya caducado.

¿Cómo funcionan los protectores solares?

Ahora que hemos desmontado los 10 mitos más famosos en torno a la crema solar, lo siguiente que debemos ver es cómo funcionan los protectores solares y cómo aplicarlos correctamente para evitar daños en nuestra piel.

Te lo contamos en este otro artículo de Dera Skin.

author
Carlota Rodrigo Gutiérrez
Máster Cosmética y Perfumería
author https://deraskincare.com/pages/about

Biotecnóloga y deportista especializada en formulación cosmética y perfumería. Diseña rutinas esenciales que protegen, hidratan y reparan la piel activa.

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